III Edición `Amonos pal Infienno 2013`

Puente del Anchurón

Como todos los años por estas fechas comienza la temporada de rutas largas que siempre comienza con nuestra ya clásica “Amonos pal infienno”, este año por tierras accitanas de una distancia y desnivel considerables aunque wikiloc como siempre se encargue de quitarnos cientos de metros en el desnivel positivo y si no ver la misma ruta en cicloide.

Resumiendo la ruta en pocas palabras ha sido una delicia, ya que el día ha acompañado, el cambio de terrenos ha sido brutal y el ritmo que hemos marcado ha sido el perfecto para acabar listos para irnos a bailar sevillanas ¡. La única pega ha sido el sol, que nos ha cambiado los brazos y piernas por brazos de gamba, un tono doradito que al final picaba por la noche.

Salimos temprano, a la hora de los panaderos (que no de los ciclistas) y nos vamos por granada (aún de fiesta volvía la gente) hasta San Miguel esquivando gente “contenta” y rápidamente nos ponemos en el Fargue para seguir por tierra hasta puerto lobo, esquivando todo tramo de asfalto que se ha podido.

De P. Lobo seguimos por carriles (hoy tocaban carriles y no veredas) hasta Fuente de la teja y sin perder el suspiro nos ponemos en la explanada del púlpito para seguir hasta el Chorrillo, donde no nos ha quedado otra que echar mil fotos porque el día lo pedía a gritos. Seguimos por el arroyo de las perdices y en la fuente de los potros nos cruzamos con el primer y único grupo de senderistas que hemos visto en todo el día.

La primera parada la hacemos en Prado Negro, 5’37” de parada, agua y comida y seguimos para tocar el techo de la ruta en el cortijo de Pedro Andrés, donde comenzaremos una larga bajada pasando por el Cortijo de Sillar baja y llegar hasta dicho pueblo, donde nos desviamos a la derecha para ir por una antigua vereda (ya no existe, ahora es un campo de trigo que te “triga” las piernas, y recortar para llegar a los villares, donde hablamos con los lugareños y bebemos agua en el caño al cántico de miles de ranas que había en una charca cercana. Seguimos por camino, entre cruces de serpientes de mas de un metro, ranas y sapos, y nos plantamos en Darro como el que dice en un soplío para meternos en las planicies de Belerda, presidiendo con su cañón que divide la comarca. Bajamos el cañón, no sin antes cruzarnos con una jauría de mas de 5 perros detrás nuestra en el cortijo frontina, y seguimos para cruzar el río Fardes y seguir hasta el cortijo Ceque, que le han puesto una cancela como un demonio pero se puede pasar por un lado, a sabiendas de que te espera un bóxer (atado) y un mastín (suelto), que se te tira encima el mu cabrón¡, para seguir por el camino que lleva a la Ermita de S. Torcuato que hoy tenía una barra montada y estaban de fiesta. Por un momento hemos estado tentados de habernos enganchado a unas birritas, pero si no no llegábamos, así que nada, seguimos por paisaje “taberniano” entre desierto y mucho rompepiernas. Después de rompepiernas un largo descenso hasta casi benalua de guadix donde seguimos por ramblas para comenzar otro ascenso entre mucho sube y baja por la cresta del paisaje del viejo western hasta que llegamos a un descenso, corto pero que muy intenso y por fin cruzaremos vías del tren y llegaremos a guadix despues de 89 Kms. de ruta.

Ahora nos toca que comer algo que compramos en el súper y nos vamos a comérnoslo al Caño de S. Antón, lugar que ya visité hace casi dos años en ruta con Antonio Aguilera, que desde aquí mando un fuerte abrazo y que se recupere pronto¡.

Bien, después de comer nos ponemos manos a la obra y nos vamos a Paulenca, donde comenzamos ya por tierra un descenso que nos pondrá la comida de punta ya que después de comer….. En fin, seguimos ya por las altas planicies de Lugros y antes echamos fotos a la cuesta del fin del mundo, como próximo reto. Más pedal y más pedal y ahora tocaba un poquito de descenso y ascenso que nos hace sacar lo mejor de nuestra piernas antes de llegar a Lugros y sus dos cuestas que te dejan el corazón a ritmo de batucada, vamos, una brutalidad con el aculado.

Ahora quedaba lo más gracioso, dejar lugros y comenzar un duro ascenso para coger el carril que va hasta la fuente de las perdices, que no se haría duro si no se llevase lo que se lleva en las piernas. Al principio me cuesta el oro y el moro subir, pero luego va suavizando y el corazón va subiendo progresivamente de los tobillos a su sitio.

Antes de llegar a la Fuente de las perdices, queda que bajar y subir al barranco de Bierma, que te hará ponerte a prueba los gemelos, sobre todo cuando asciendes con bici a cuestas…. una putadilla vamos.

Ya en la fuente de las perdices solo nos quedaba comer, Peña bermeja (vistas increíbles) y bajar a Blancares para llegar a Aguasblancas y afrontar la última del día, subida a puerto blanco y seguir hasta los tajos del Agarradero, un putadón en toda regla ya que al final, después de subir no nos salían las palabras. Paramos 15 minutos, tumbado en el césped y ya solo quedaba que subir al cortafuegos y bajar por la cuesta de la plata, que está extremadamente destrozada, hemos tenido que bajar bici a cuestas por que no se podía montar en bici. Seguimos el carril hasta abajo, cogemos carretee en los prados y la ruta estaba acabada, ya solo quedaba que celebrarlo aquí en Huetor y despedirme de Isaías, aunque a mi me quedaba aún la cuesta del pincho, la madre que la parió, con 162 Kms. encima y la ultima puntilla….. vaya putadilla.¡¡

En fin, el año que viene ya veremos que inventamos, este año otro éxito más ¡

Otra más¡

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