Vereda del Búho

Vereda del Búho

Mañana fresca para las alturas en las que estamos en la que me reúno con Jack, después de un tiempo de ausencias vuelve y como ¡¡, con fuerza y potencia que le hemos dado hoy al subir a cortijuela y haciendo la vereda del búho para acabar por el cortijo parejo, tela marinera que cortar¡

Bien temprano y con la fresca nos vamos de Huetor a la Zubia por el camino de en medio y de ahí nos subimos por el camino de los pinos a un ritmo que en un principio comenzamos bueno y que luego fuimos haciéndolo crecer. En un suspiro y con la pala que es, ya estábamos en cumbres con Jack que estaba que se salía hoy porque sin descanso nos hemos puesto en puente de los siete ojos y cortijuela a un ritmo que quitábamos las pegatinas a la bici.

En la Cortijuela hemos parado a echar un poco de agua y a pensar que tocaba ahora. En un principio no íbamos a seguir para el Trevenque, pero estando allí arriba hemos decidido por unanimidad seguir para bajar por la vereda del búho, así que sin pensarlo ni un momento nos hemos puesto manos a la obra para subir al Collado Martín con unas ramillas, las últimas, que son las que pican, aunque no hay que quitar mérito a las anteriores que hay algunas que se las traen, eso sí, por un clima que casi que hacía que se te pusiesen los pelos de punta, que fresquito.

Ya en Martín bajamos hasta el cortijo de las Chozas y collado Martín, pasando algunos grupos de senderistas que ya temprano andurreaban por allí. Bajamos al cortijo Rosales donde paramos también a contemplar la grandeza del sitio con algún senderista “huyendo” de nosotros monte arriba. De nuevo bajamos la rampa de rosales, archi conocida por su elevación y dureza hasta para bajarla, y pronto llegamos sin quererlo a la toma del canal. Un despiste nos deja en la toma del canal, así que nos damos la vuelta y seguimos para el barranco y la vereda del búho, parando y echando algunas fotos por que el sitio lo merece. Cuidado si no tienes técnica por que la vereda se las trae, un tajo enorme llevas a tu izquierda todo el tiempo hasta llegar al collado sevilla, donde tras pasar algunos tramos de piedras no ciclables se llega.

En el collado nos desviamos para el mirador de los Alayos y ahí decidimos bajar por el Cortijo parejo, con un tramo que está rebelde ya que los arenales están de lujo, las ruedas “bailan” literalmente al son de la velocidad y en algunos sitios te dan algún que otro susto.

Ya con los milipico hechos, ya solo nos quedaba bajar tranquilamente por el camino y vuelta a casa que hoy tocaba “domingueo”.

Otra más¡

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s