Silleta del Padul

Silleta del Padul

Esta mañana nos hemos juntado una buena “patulea” de gente a hacer una mítica granadina 100%, la subida a la Silleta del Padul y una buena sobredosis de veredillas por la Sierra del Manar, que pedazo de Sierra y que juego que da la jodía.

Quedamos en la Zubia Javier, Jacob, David, Jesu y como siempre el que escribe para afrontar esta ruta con un buen madrugón dominguero. Una vez todos peripuestos nos ponemos a dar pedales y pronto nos ponemos en Gójar quitándonos el asfalto para desviarnos por el Río Dilar, mas pelao que mi cartera. Seguimos por el camino de los molinos y nos vamos a Otura, sin pisarla, y nos desviamos para coger el camino de la Almazara donde vienen los primeros líos.

En el primer desvío del ultimo asfalto que pisamos este día, ya tenemos el primer problema, Great Jack rompe el pasador de la rueda trasera y se arma el Belén, porque… ¿quien narices se acuerda de llevar un pasador de repuesto?, yo me acuerdo en ese momento que un día lo hablamos con Javier y Voilá, Javier tenía un pasador de repuesto¡¡¡, las palmas se hacen presentes en la reunión y se cambia el roto por el nuevo, que narices que tiene javier¡¡. El caso es que ahí no quedaba la cosa, una vez puesto vemos que al caer la rueda, el disco de freno estaba hecho un ocho y eso no lo arreglaba ni Mc Gyver, así que nos ponemos a pensar y .. ¿que nos haría falta?, … pues unos buenos alicates… y quien podría tener unos alicates en una bici????, pues si, JAVIER ¡¡ ole sus narices’¡¡, a base de alicate va, dedos viene y Tornero’s Jack hemos conseguido arreglar la bici, que cojones¡¡, Javier, eres mi idolo¡, desde hoy ya sabes que eres Mc Javier.

Después de este traspiés, seguimos por el barranco de los pinos (vereda chulísima, me gusta mucho) hasta llegar a las primeras de cambio de la cuesta de laviiiiiiin., un kilometrillo y medio de nada pero que cuesta horrores hasta subir a la atalaya (casi, no se llega) no sin antes salvar también los “arenalillos” de los abrevaderos que también cuestan. Ahí estaba Jesu y David apretando bien el lomo que los tíos tiraban como jabatos, que maquinetas¡.

En los abrevaderos hacemos un pequeño paréntesis porque ahora si comenzaba otro tramo bastante apañao, el de la subida por el voladero, minas isabelitas y subida a piedraventana.

Al principio hemos ido manteniendo el ritmo y a todo el pelotón junto, pero es inevitable que a unos se nos haya ido las piernas y el grupo se haya estirado. Las cuestas comienzan con un 17% que va tendiéndose a un 15% mínimo de subida, en tramos 19% en tramos 15%, pero de ahí no te bajes. Hay un pequeño descansillo en el desvío de las canteras donde algún lumbrera ha escrito el cartel de “H”ermita con muy buena “H”ortografía De las que hacen época. El caso es que no me he podido parar a fotografiarlo pero ya me hubiese gustado¡¡, esas patadas al diccionario son tremendas¡¡

En fin, después de una media hora doblando el lomo y apretando pedalier, nos plantamos en Piedraventana donde hacemos reagrupamiento y de camino unas cuantas fotos. Vistas al valle de lecrín, Dúrcal, Padul, Nigüelas, el caballo y bla bla bla, un montón de sitios que lo mejor que puedes hacer es subir allí arriba para verlas.

Después de disfrutar un buen rato de cháchara como siempre decidimos seguir y yo voto por subir a Silleta del Padul, justo al V.G. (vértice geodésico). Todos secundan la moción y justo cuando vamos a coger el desvío se oye una voz al fondo que pide tiempo muerto….. pinchazo al canto, y es que cuando el día no está para uno…. no está. Jacob pincha rueda y decide quedarse (excusas baratas… jeje) con Javier para cambiar la (supuesta, jeje) rueda.

Así que nos ponemos los 3 Mcníficos, Jesu, David y yo a subir para la silleta. En un principio, unos 30 metros se hacen, luego hay unos metros que están imposibles y se hacen andando para nuevamente volver a montarse en la bicicleta y llegar hasta la base de la Silleta, a poquísimos metros, donde dejamos las bicis y nos subimos exáctamtente hasta el mismo V.G. de la Silleta.

Fotillos varias de absolutamente 360º, comenzando por sierra nevada, granada, sierras de parapanda y madrid, almijara, valle, sierra manar…. impresionantes, con sus 1519 msnm es uno de los espectáculos mas grandes que tiene granada.

Ya solo nos quedaba bajar un poco y recoger al resto del personal, no sin antes hacer la bajada de la silleta donde algún traspiés que otro se ha llevado Jesu sin consecuencias de ningún tipo, pero eso si, algún recuerdo ha dejado la “bajailla”.

Recogemos a Javier y a Jacob y nos vamos por la vereda dirección al Collado de Mala Mujer donde Javier ha impuesto un ritmo endiablado (para que luego diga de mi) que ni David ni yo ni los demás hemos podido seguir. De nuevo nos reagrupamos en el Collado para comenzar el descenso del día, bajada en dirección a Ermita vieja y luego veredas, muchas veredas.

La bajada está regular, mucho bolo suelto y hay que hacerla con cuidado, por lo menos hasta donde se une el carril que lleva a Ermita Vieja, donde, hemos subido un poco para tomar el comienzo de la vereda de Ermita vieja.

Esta vereda es muy rápida y hoy el terreno estaba casi perfecto, húmedo pero sin embarrar y que gustaba apretar porque la bici agarraba bastante, tanto que nos hemos hecho un bajadón de campeonato. Vereda va vereda viene, en algún que otro tramo mas de uno se ha llevado un sustillo, como que casi que nos íbamos a quedar sin David en un tramo, aunque más adelante si hemos tenido que parar porque se le ha hecho un buen boquete en la rueda, que hemos salvado con el tubeless, una suerte porque hoy el día iba con el gafe¡.

Para finalizar, Javier nos ha metido por una veredilla que sinceramente no se ni como la hemos bajado, es la que une estas veredas de Ermita con el río Dilar, pues el caso es que con la técnica Ubago la hemos hecho del tirón… somos unos temerarios¡¡.

Ya solo quedaba lo fácil, curso del río Dilar, camino de la fábrica y pronto estamos repostando en el pilarillo de Gójar y despidiéndonos en los Ogijares del grupo David-Jacob y poco después del Maestro, que hoy ha hecho cátedra en herramientas para la bici.

Para despedir el día a nosotros nos quedaba la mítica cuesta del pincho (su puñetera madre) y por fin en casa.

Buen día, buena ruta y como siempre, enhorabuena a los campeones del día¡

Otra más!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s